Insulina

Definición

La insulina es una hormona liberada por las células beta pancreáticas en respuesta a niveles elevados de nutriente sen sangre, controlando funciones energéticas críticas como el metabolismo de la glucosa y de lípidos. Cuando la insulina se une a su receptor, éste desencadena múltiples vías de señalización que median sus acciones biológicas.

Función en el cuerpo

Su principal función es la de mantener la concentración de glucosa en sangre en un rango normal, entre 80-105 mg/dl favoreciendo la entrada y almacenamiento de este nutriente en músculo y tejido adiposo y en hígado se favorece su almacenamiento y se inhibe su producción. Además, regula el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas y promueve la división y el crecimiento celular a través de sus efectos mito-génicos. Las acciones de la insulina son mediadas por cascadas de señalización intracelular, en las cuales la fosforilación inicial del receptor en residuos de tirosina (Tyr) lleva a una serie de eventos de fosforilación/desfosforilación de cinasas de Tyr y serina/treonina (Ser/Thr). Estas cinasas son las responsables de transmitir la señal de la insulina parala regulación de eventos metabólicos dentro de la célula.


Estructura de la insulina

La insulina es un ejemplo típico de proteína globular en la que encontramos los aminoácidos no polares en el centro formando un núcleo hidrofóbico y los aminoácidos polares y cargados en torno a éste.

En la siguiente imagen observamos los residuos hidrofóbicos en blanco, los polares sin carga en verde y los cargados positiva o negativamente en rojo. Así mismo observamos la Thr30 en azul que es el aminoácido.

La insulina es una hormona polipeptídica formada por 2 cadenas, una de 21 aminoácidos, la A y otra de 30 aminoácidos, la B, unidas por 2 enlaces disulfuro y existe un tercer enlace disulfuro dentro de la cadena A. La estructura secundaria es muy compleja para el tamaño de la molécula, presentando estructura α helicoidal y giros β en ambas cadenas y lámina β en la cadena B.

Estructura esquemática de la insulina (secuencia primaria). La cadena A se muestra en azul, la B en verde y los puentes disulfuro en amarillo. En el recuadro se muestra la estructura 3D.

Factores en la alteración de la producción de la insulina

Cuando el organismo deja de reaccionar a la acción de la insulina se conoce como resistencia a la insulina, o lo que es lo igual, una baja sensibilidad a la insulina. También es conocida como hiperinsulinemia o insulinorresistencia. Es una alteración que se produce en los tejidos adiposos, que hace que la insulina no ejerza su acción en ellos. La insulina que produce el páncreas no funciona bien, por lo tanto el cuerpo no reacciona como debe. Con ello aumenta la glucemia, y el páncreas sigue aumentando la necesidad de utilizar más insulina. Se crea así un círculo vicioso, que cuando el páncreas ya no tiene capacidad para segregar más insulina, puede desembocar en una pre-diabetes, diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares graves.

Así mismo existen algunos factores y hábitos que pueden alterar la forma en que se produce y emplea la insulina.

  • Fumar: las sustancias tóxicas presentes en el tabaco son diabetogénicas debido a que generan inflamación en el endotelio y se eleva la glucosa, por lo que hay mayor riesgo de diabetes.
  • Beber alcohol: el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente con el estómago vacío, puede causar hipoglucemia incluso uno o dos días más tarde. Beber en exceso puede ser especialmente peligroso para las personas que usan insulina o medicamentos que aumentan su producción.
  • Consumir endulzantes artificiales: el consumo de edulcorantes artificiales, como la sucralosa, aumenta la producción de insulina en el cuerpo hasta en un 20%, lo que eleva el riesgo de diabetes al combinarse con altos niveles de glucosa.

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